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05 agosto 2015

HISTORIA DEL AUTOMOVIL


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La 1ª Guerra Mundial, primera guerra mecánica, seria decisiva para la moderna historia del automóvil. El inmenso esfuerzo de los dos bloques contendientes para desarrollar rápidamente y mediante métodos racionales sus respectivas industrias de guerra sería la base sobre la cual se asentaría el automóvil de la posguerra. 
Al finalizar la contienda el automóvil adquirió en EE.UU. y algunos países europeos el carácter que tiene en la actualidad de ser una de las industrias motrices de la economía, gracias a la introducción sistemática de las técnicas de producción en serie y a una demanda masiva que lo convertirían en el principal bien de consumo duradero. 
También‚ seria decisiva la construcción de las grandes vías especialmente proyectadas para el tráfico automovilístico. En el aspecto tecnológico, el vehículo que inicialmente se adapta al tipo de producción masiva es de diseño sencillo: motor policilíndrico (en un solo bloque, generalmente) de 2, 4, 6 hasta 8 cilindros, sin silenciadores, de gran ligereza y confort, características que puedan suministrar un servicio duradero con un coste pequeño. 

El modelo T de Ford, fabricado desde 1908 basta 1927, y el modelo 10 H. P. de Citroën, fabricado desde1919 basta 1926, son los primeros veh¡0cu-os producidos en serie, que se entregan apunto de ser usados, o sea carrozados, pintados y montados ya sobre neumáticos.

En la década 1920-30 se incorporó de una manera definitiva toda la serie de elementos auxiliares del automóvil. As¡, en1923 se utilizan los primeros neumáticos de baja presión. Los años 1924, 1925 y1926 ven la aplicación del freno integral (sobre las cuatro ruedas, en contraposición los anteriores, solamente aplicados sobre las ruedas motrices); el freno hidráulico, instalado por vez primera por Chrysler en su modelo de 6 cilindros; las carrocerías compactas de acero, adoptadas por la Budd Mfg. Co. en América y por la Citroën en Europa; el alumbrado antideslumbrante, propuesto por los franceses Libié‚ Marchal y Blériot; eliminación de ruidos, humos, etc. El modelo norteamericano Chysler Six puede considerarse como una síntesis de toda la serie de mejoras que se produjeron en este periodo.


La crisis económica de 1929 tuvo unos efectos contundentes sobre la industria del automóvil y decidió el desenlace definitivo de la situación creada a raíz de la 1 Guerra Mundial. El coche en serie, con su necesidad de grandes capitales para garantizar producciones masivas a precios módicos, sólo pudo ser fabricado por las grandes empresas, que al mismo tiempo eran las únicas que podían resistir las alternativas del mercado. Las empresas marginales quedaron eliminadas, desaparecieron o fueron absorbidas por las grandes. Sólo subsistieron las pequeñas empresas dedicadas exclusivamente a los prototipos de distintos usos, desde los suntuarios, como La Royale(7 unidades) del italiano Bugatti (1939) o los automóviles fabricados por Duesenberg en Alemania y Rolls-Royce en Inglaterra, hasta los algo más generalizados de tipo deportivo, como los Ferrari, Maserati, Aston Martin, etc.

Los primeros años de la década 1930-40 vieron los primeros ensayos de transmisiones automáticas: introducción del embrague automático, caja de velocidades sincronizada, etc. Las primeras marcas que incorporan estos avances fueron la Studebaker en América y la Citroën en Francia. 
En 1934 apareció en el mercado el primer modelo de serie auténticamente aerodinámico. Era el Airflow de Chrysler, con carrocera muy funcional que no obtuvo el éxito esperado porque él publico rechazó su forma futurista y se inclinó más hacia los modelos ortodoxos. 


La segunda mitad de la década se caracterizó por el signo de la economía y el rendimiento. En su transcurso aparecieron y se estudiaron los tipos de coches que han tenido una vigencia de más de 20 años. 



Entre los tipos más representativos de esta época se encuentran los modelos 130, 150 y 170 de la casa alemana Daimler-Benz, equipados con un motor de 4 cilindros de 1300, 1500 y 1700 cm3, respectivamente, y el modelo 7 CV de Citroën, de tracción delantera, con carrocería y dimensiones completamente revolucionarias, que preparó el camino para la aparición del utilitario.

Entre 1903 y 1908, Henry Ford y sus ingenieros desarrollaron hasta un total de 19 modelos de coches diferentes que designaron con una letra del alfabeto, desde el modelo A hasta el S.

El modelo T fue presentado el 1 de octubre de 1908 y rápidamente obtuvo la aprobación de millones de compradores.
En 1914, gracias a la revolución que supuso la producción en serie, el "T" se transformó en un automóvil económico y accesible para todo el mundo; el Ford T representaba el sueño de libertad para millones de ciudadanos, acortaba las distancias entre campo y ciudad, ofreciendo una mejora sustancial en la calidad de vida.

El automóvil, por su lado, era todo un compendio de sencillez, todos los elementos reducidos al mínimo imprescindible -incluso el color-, muy fácil de conducir y robusto. El Modelo T fue el primer coche de fabricación en serie de precio asequible con piezas de serie intercambiables.


En total se vendieron más de 15 millones de unidades hasta que el modelo T se dejó de fabricar en la primavera de 1927. Aún hoy el modelo T, el "coche universal" que pretendía construir Henry Ford, sigue siendo un Modelo de Innovación.